La cantidad y calidad de las basuras ofrecen muchas variantes que pueden relacionarse con la capacidad económica de ciertos núcleos de la población, con las técnicas y materiales empleados en el empacado y envasado, y con la época del año, que determina los artículos y alimentos de consumo que hay en el mercado.
En la actualidad, el volumen de desechos ha aumentado de manera crítica por el desmedido consumo de productos que vienen en los envases llamados no retornables que proliferan día a día; el público en general, no se percata de que el precio del producto lleva incluido el valor del envase, ni que éstos agravan el problema de la manipulación y disposición de los desechos sólidos.
Aunque la composición de la basura es heterogénea, sus componentes se pueden agrupar en función de la posibilidad de degradación biológica. Así, existen materiales de fácil degradación, constituida por materia orgánica putrescible, generalmente, por restos de alimentos; materiales de degradación lenta como los aceites, huesos, papel, trapo y algunos plásticos y otros materiales; y otros que no pueden ser degradados como el vidrio y la mayoría de los plásticos.
Los tiraderos de basura también contaminan las aguas; cuando las lluvias o sus escurrimientos atraviesan lentamente los depósitos de basura que está fermentando, arrastran sustancias tóxicas y gérmenes patógenos al subsuelo hasta que llegan a las aguas freáticas (subterráneas) u otros acuíferos por escorrentía.
Como la basura contiene cantidades variables de materia susceptible de ser putrefacta, las bacterias aerobias inician su proceso de descomposición en los tiraderos; cuando el aire atrapado se consume, son los organismos anaerobios los que entran en acción, produciendo gases altamente tóxicos y de mal olor como el metano, el ácido sulfhídrico, el amoniaco, entre otros. Por otra parte, cuando sube la temperatura, la presencia de los gases inflamables puede originar combustiones espontáneas, de las que surgen grandes cantidades de humos que, junto con los polvos, partículas y olores que arrastra el viento, contaminando la atmósfera. Como se puede observar los tiraderos de basura son fuentes de contaminación del aire, agua y suelo.
Los plásticos, productos químicos tóxicos y la vida marina.
Estudios realizados en relación a los efectos de los plásticos sobre la vida marina indican, que cada año mueren hasta 2 000 000 de aves marinas y más de 100 000 mamíferos marinos entre ballenas, focas, delfines, leones marinos y tortugas de mar, cuando ingieren bolsas, trozos de trazas, redes de arrastre, sogas, empaques plásticos y otras formas de basura de plásticos arrojados a los océanos desde los barcos o por los ríos y en las áreas terrestres costeras.
Se considera que Estados Unidos es responsable de aproximadamente la tercera parte del total de basura arrojada o vertida a los océanos.
También se arrojan a los océanos sedimentos de aguas negras y productos químicos tóxicos lo cual ha provocado daños en la vida marina como tumores y lesiones en peces y quemadas en cangrejos y langostas capturados en las zonas contaminadas por ese tipo de desechos.
http://www.sagan-gea.org/hojared_AGUA/paginas/13agua.html
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